viernes 4 de diciembre de 2009

Le secret de Chrysostome

-¿Dónde está el secreto del mundo?- me preguntó, otra vez, clavándome su pupila zarca. Y, moviendo la cabeza hacia el cielo, suspiré.
-¿Por qué dices que no está en la matemática -continuó-, siendo esta amante de la verdad y de la razón?
-Porque los números- dije volviéndome a Ella-, son realidades infinitas. Jamás podremos hallar en ellos, como sucede con el arte, algo que nos deleite profundamente y nos abra sus puertas; no, ellos son afectos herméticos, exquisitos, no asequibles para el soñador, y pese a sus esfuerzos aún no logran medir los grandes valores de la Belleza, porque los desconocen. Los números son definiciones limitadas.
Ella me miró ofuscada.
-Entonces, el secreto del mundo está en las palabras...
-De ninguna manera- espeté-. Las palabras pueden crear, no lo dudo, universos maravillosos en la mente del erudito, en el pincel del artista, en el alma del soñador. Supónense inagotables y fuentes de la vida, pero las palabras, al igual que las personas, son insuficientes. Detrás de ellas habrá siempre gozo y paraíso, pero delante, una simple ornamentación del lenguaje. Obran a modo de herramientas: con ellas nos es dable expresar lo que nuestro rostro oculta en un sinfín de sarcasmos; al menos, las almas como las nuestras tenemos esta característica. Las palabras son, así, significados incompletos.
Reinó el Silencio en el gran salón.
-¿Entonces?- murmuró.
Y tomando mi libro de lectura, libro en el que los números y las palabras conjugaban para formar el más sincero poema humano, le acerqué un pasaje rico no sólo en minuciosidades y en delicadezas, sino también en verdades. Y el asunto había quedado concluido.
"Tengo para mí- dijo en cierta ocasión- que un pétalo de una flor o un gusanito del camino dicen y encierran en sí mucho más que todos los libros de la biblioteca. Con letras y palabras nada se puede decir. Acontéceme a veces escribir alguna letra griega, una theta o una omega, y apenas vuelvo un poco la pluma, la letra empieza a colear y es ya un pez y en un segundo hace recordar todos los arroyos y ríos del mundo, todo lo fresco y húmedo, el mar homérico y las aguas donde caminó San Pedro; o bien la letra se transforma en ave que endereza la cola, se infla, ríe, sale volando...¿Tú, Narciso, no das gran importancia a esas letras? Pues bien: yo te digo que con ellas escribió Dios el mundo."

domingo 29 de noviembre de 2009

A un alma artística: Lo único que nos consuela de sufrir por momentos es el hecho de amar para siempre.

sábado 28 de noviembre de 2009

A Oscar Wilde

Estación dorada en su corola
¡Oh hechicero mortal!
Abre tu mundo impalpable y real,
Y deja sentir tus secretos aromas.

No en vano un poeta te escoge
Y te hace canción y proeza
Entre los brotes de la fértil Belleza
Que promete siempre impresiones y goces.

¡Bebo de tu cielo como de un manantial!
Un cielo de breve y rosado color,
Como breve es el hombre y su íntimo ardor,
Así de efímero tu gran dios te hizo.

Pero inmortal has de ser en esta poesía,
Sentida, pues en las palabras no cabe.
Róbame el alma, otra vez, como robas
A la eternidad el preciso sabor de un instante.

sábado 21 de noviembre de 2009

Solitude

¡Ay, Mozart! Tu música siempre me habló de soledad; ni los coros, ni los violines ni la pasión son compañía. Así también es mi vida, así es mi arte: enriquecido hasta la última palabra, colmado de instrumentos que armonizan, y cantan juntos; y sin embargo, tan impersonal y tan lleno de ausencias.

Anegada en funesto llanto escribí esto. No tengo porqué ocultarlo: una página ya lo hace por mí. Soy un ser desconocido, a fin de cuentas, porque a pesar de que cada texto sea brote de algún estímulo del alma, siempre disfraza con dulces palabras la triste verdad.

Mozart me ayudó a comprender qué tan sola estaba, aún estando rodeada de toda clase de instrumentos. Dostoievski me enseñó la oscuridad de la palabra, y una voz, su intemperancia.

Pero el cielo, que aún ahora llora mis lágrimas, me mostró que el hielo de mi rostro...No era en realidad el hielo de mi alma.

martes 17 de noviembre de 2009

Ghost of a rose- Blackmore's Night

"The valley green was so serene
In the middle ran a stream so blue...
A maiden fair, in despair, once had met her true love there and she told him...
She would say..."Promise me, when you see, a white rose you'll think of me
I love you so,
Never let go,
I will be your ghost of a rose...
"Her eyes believed in mysteries
She would lay amongst the leaves of amber
Her spirit wild, heart of a child, yet gentle still and quiet and mild and he loved her...
When she would say..."Promise me, when you see, a white rose you'll think of me
I love you so,
Never let go,
I will be your ghost of a rose...
"When all was done, she turned to run
Dancing to the setting sun as he watched her
And ever more he thought he saw
A glimpse of her upon the moors forever
He'd hear her say..."Promise me , when you see, a white rose you'll think of me
I love you so,
Never let go,
I will be your ghost of a rose..."

http://www.youtube.com/watch?v=6m0YSzdNZ0A&feature=related

Una bellísima canción para escuchar al final del día, sabiendo que, al despertar, otra jornada de escuela y examenes me envolverá en un ámbito muy poco musical.

viernes 13 de noviembre de 2009

La inspiración

Cuando el silencio suena mil voces hablan.

La marcha de la Primavera


Sentí el alma vagamente vespertina
Que expresa el canto de la golondrina
Cuando caen los veranos y sus ramas.
Los frutos que nacían uno a uno compensaban

La soledad invernal que aún sentía
En mis suspiros, en cada gesto y palabra.
Una voz enternecida susurróme al oído;
¡Era el verano! Él volvía con sus trinos

Y las flores y las ramas y las golondrinas
Que incendiaban a los cálidos sentidos.
Pero diferente el paraíso otra vez nacía:

No había quietud, ni sosiego, ni ausencias,
Sino que todo brotaba sin paciencia y sin motivo.
Y en mis ojos una lágrima brotó: La Primavera
Se marchaba de flor en flor, en un suspiro.